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Editorial: Lecturas simples, realidades complejas  
Gustavo L. MoréCARIBBEANA      
Entrevista: Eusebio Leal, una visión personal del Historiador de La Habana   
Esteban Prieto Vicioso y Gustavo Luis Moré
Artículo: La Habana Vieja y su ensanche de los siglos XIX y XX: La «Nueva Habana»  
Alicia García Santana / Fotografías Julio Larramendi
Biblioteca: Publicaciones recientes 
Lorena Tezanos
Reseña: Los dibujos de Omar Morillo
Omar Morillo
Panorama: El Estudio Store exhibe piezas de la casa italiana Bosa
El Estudio Store
Reseña: Premio Latinoamericano de Arquitectura Rogelio Salmona,               
Segundo ciclo, 2016: Espacios Abiertos / Espacios Colectivos
Louise Noelle

OBRAS RECIENTES EN RD:  
Malecón de Miches, El Seibo    
Cristóbal Valdez & Asociados. Arquitectos Urbanistas
Chateau de la Fuente, Bonao        
Laura Subero y Lorena Jiménez, Decor Files
Residencia NB, Los Pinos, Santo Domingo  
Carlos Aguilar, GVA
Residencia FB, Los Pinos, Santo Domingo
Carlos Aguilar, GVA
Ultravioleta Boutique Residences, Puerto Plata
Carlos Aguilar, GVA
Hotel Real InterContinental, Santo Domingo 
Francisco Rodríguez Zaldívar, Grupo Roble
Cámara de Comercio y Producción La Vega Real Inc., La Vega
Teualdys Díaz y Ariel Acosta, MOVOX Arquitectura
Academia de Baseball Rockies de Colorado, Boca Chica 
Carlos Aguilar, GVA
Bodegas Ron Matusalém, Monte Plata 
George Latour Heinsen
Vehículos Comerciales SCADOM, S.R.L., Santo Domingo 
George Latour Heinsen
ARS Yunén, Santo Domingo
Franc Ortega y Asociados / Liza Ortega Arquitectos
Usos Múltiples, Carol Morgan School, Santo Domingo
Carlos Jorge, Arcoplan S.R.L.
Ginaka 2.0, Santo Domingo 
Roberto Rijo y Pedro Haché, Roberto Rijo Arquitectos Asociados

Dossier:                                                 
Downtown Center, Santo Domingo
Carlos Aguilar, GVA

EDITORIAL: Lecturas simples, realidades complejas
Gustavo Luis Moré
Al cierre de este año 2016, AAA061 realiza un mapeo de la situación actual en la República Dominicana, presentando un variopinto panorama de situaciones, en algunos casos hasta extremas entre sí: hemos decidido incluir desde situaciones de una modestia emotiva, practicadas sobre el espacio público de pequeños enclaves urbanos remotos en la geografía nacional, hasta edificaciones de enorme complejidad formal y activa representatividad urbana, situadas en las arterias más densas de la ciudad capital de Santo Domingo.No sólo la localización de las obras seleccionadas ha sido diversa, sino incluso su tipología: casas históricas rescatadas para nuevos usos, residencias de nueva factura en los suburbios más cualificados, conjuntos vacacionales de playa, edificios para el almacenamiento y el servicio industrial, planteles escolares y deportivos, proyectos institucionales de escala media, y complejos conjuntos de uso mixto de gran escala, se suceden en este inventario misceláneo que nos permitimos con poca frecuencia en AAA, periódico profesional que ha sido generalmente consistente en sus ediciones, temáticamente organizadas desde su inicio, hace 20 años. Ya sea ediciones dedicadas a países o a ciudades específicas, a eventos de carácter internacional, o a investigaciones históricas o académicas, AAA ha hecho, precisamente a través de la aparentemente simple escogencia de sus temas, centrar la mirada del lector en aspectos críticos de la realidad, permitiendo a veces miradas filtradas a través de determinados lentes, que han provocado lecturas simples de realidades sumamente complejas. Esta oportunidad de observar determinados fenómenos desde perspectivas no usuales, o, con una visión particular del conjunto que de otra manera podría parecer caótico, es uno de los aportes silentes que se permiten los medios de difusión como el nuestro, condición que hemos asumido a consciencia desde el 1996 que iniciamos su publicación.

El recientemente publicado número AAA060, dedicado a Puerto Rico da fe de eso, como manifiesta este comentario recibido del colega Jorge Rigau, relativo al número en cuestión, editado por nosotros junto a Andrés Mignucci y Marisa Oliver,  trío al que se refiere Rigau en su cita: «Gracias al trío por la edición AAA60. Entusiasma ver todo el trabajo de los colegas juntos y honra que me incluyeran. Las explicaciones que unifican, añaden a las visiones individuales, facilitando ver conexiones que las obras, aparte, no logran hacer. Felicidades y gracias». Esta posibilidad de facilitar lecturas que de otra forma serían imposibles, es precisamente el tema que pretendemos enfatizar aqui.

AAA061 es menos pretenciosa; obedece a una simple escogencia de una serie de obras que han sido realizadas durante el último año y que, precisamente por sus características contrastantes, no parecen encajar en un recuento compilatorio.

El hecho es que las últimas décadas en la República Dominicana se ha operado un cambio tan profundo, que a nosotros mismos nos cuesta reconocerlo y aceptarlo. No se trata aqui de evaluar estadísticas ni indicadores de bienestar o crecimiento en términos absolutamente científicos o cuantitativos; el espacio que define la geografía nacional ha experimentado una transformación tan radical, que necesita de una elemento de contraste histórico, para poder ser evidente. Hemos ya enfocado aspectos tales como el equipamiento de nuevos centros comerciales de gran dimensión, algunos situados a escasas cuadras del otro; hemos dedicado centenares de páginas a explorar los ensayos en vivienda vacacional —tanto de altísima calidad como de medios sencillos usados creativamente— que se ha esparcido sobre todo en los desarrollos costeros; hemos visto un número verdaderamente escaso, de las innumerables torres de apartamentos y edificios de oficinas que se levantan como hongos silvestres en los polígonos inmobiliariamente más atractivos de las ciudades; hemos demostrado en varias ediciones como el universo complementario del diseño de interiores se ha profesionalizado y especializado notablemente; se ha editorializado y contado con la opinión documentada de arquitectos, urbanistas, ingenieros civiles y funcionarios políticos sobre la infraestructura que, a pesar de haberse multiplicado sobre el territorio, resulta cada vez más insuficiente para atender los reclamos diarios de los ciudadanos, en casi todos los servicios básicos de cualquier ciudad que, como el Gran Santo Domingo, alcance la cifra de 3 millones de habitantes; conviviendo dentro de ámbitos escasamente planificados, por no decir abandonados a su propia suerte.

En fin, no hace falta detallar más la aguda transformación que se ha dado en este país; AAA ha intentado reflejar en sus páginas, durante 20 años, este tránsito enloquecido, vertiginoso, no necesariamente positivo, reconociendo, documentando y presentando al público internacional, lo que aquí estamos apenas intuyendo casi marginalmente; la lectura de esa realidad fragmentada y elusiva es difícil; estar al tanto de todo lo significativo que ocurre es prácticamente una misión imposible; aun así, ese es nuestro propósito y a este fin, se dedica AAA061: a dibujar un panorama más abarcador de esa realidad; a identificar obras que, en su visión de conjunto, puedan describir un boceto más preciso de la complejidad actual.

Jorge Ramos de Dios, 1940 – 2016
Hacemos nuestras estas líneas escritas por el amigo Jorge Ramírez Nieto, de la Fundación Rogelio Salmona:

Jorge Ramos de Dios fue un pensador del espacio y la cultura continental mucho antes del boom de la arquitectura latinoamericana. Como arquitecto se formó en la UBA; como Maestro en la UNAM. Él recorrió, en peregrinaje intelectual, a América Latina en su extensión total. Habitó el Caribe; recorrió territorios, ciudades y poblados ubicados bajo las constelaciones del cielo americano. Experimentó de manera directa las condiciones de habitación de diversas comunidades latinoamericanas; dejando siempre amigos; persiguiendo constantemente sueños. Fue esa su manera de indagar en los ámbitos de nuestra América. Su vida profesional fue una peregrinación permanente en la búsqueda de lo sustancial de la cultura arquitectónica. Lo recuerdo en compañía de su compañera Regina, recorriendo los lugares que los emocionaba.

Jorge fue un investigador cabal. Maestro de gran calado en el pensamiento de los jóvenes estudiantes. Recursivo en su tarea de transmitir las reflexiones sobre la teoría y la historia de la arquitectura. Sus conferencias tenían siempre un tono poético. Las metáforas sugestivas fueron la sustancia base para narrar su pensamiento crítico. Un conversador incansable. Con experiencia profunda y erudición sorprendente. En algunos momentos hacía una corta pausa, tomaba de su bolsillo su querida arpa de boca y la hacía tañer para llenar el ambiente de metálica sonoridad. El ambiente se llenaba de graves notas musicales que daban paso a la aparición de frescas reflexiones.

Hoy recordamos sus palabras emocionadas al recibir el premio América en Historia y Teoría, en Santo Domingo, en el XVI Seminario de Arquitectura Latinoamericana del 2015. Sus textos mantienen la vitalidad de su pensamiento fértil. Siempre regresaremos a ellos para indagar sobre la dimensión de la pasión de un arquitecto latinoamericano íntegro.
Un abrazo de «Hasta siempre».

AAA061 / Arquitectura dominicana 2016

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